Rendimiento
Energía sostenida y de calidad.
Antes de entrenar o de un día largo. Hidratos de calidad y proteínas suficientes.
Entrás con hambre y quince minutos. Salís mejor alimentado de lo que hubieras logrado cocinando en tu casa.
Platos pensados por nutricionistas, con ingredientes reales y un objetivo concreto. No es comida “saludable”: es comida bien pensada, y además es rica.
Lo que está en su momento es lo que mejor sabe y lo que más nutre. La carta sigue a la estación, no al revés.
Proporciones pensadas, no adivinadas. Un plato que cierra en proteína, carbohidrato y grasa, y que además te deja satisfecho.
Ingredientes elegidos por lo que hacen en el cuerpo, no por estar de moda. Cada uno entra por un motivo.
Los pilares ordenan la carta: todo plato pertenece a uno. Elegís según lo que necesitás hoy, no según lo que está de moda.
Energía sostenida y de calidad.
Antes de entrenar o de un día largo. Hidratos de calidad y proteínas suficientes.
Reparar, rehidratar y recargar.
Después de entrenar o de una semana dura. Alimentos y bebidas que colaboran en la recuperación.
Salud a largo plazo, construida en cada decisión.
Para quien piensa en los próximos treinta años. Fibra, grasas buenas, vegetales de estación.
La alimentación como un medio para ser una mejor persona.
Cualquier día, sin ocasión especial. Alimentarse de forma rica y nutritiva.
Gente que quiere estar bien y no quiere que eso le complique el día. Cada uno entra por el pilar que le toca.
Buscás bienestar o rendimiento, y te importa lo que tiene cada plato. Acá los macros no son un secreto.
“¿Cuánta proteína tiene?”
Querés almorzar bien sin pensarlo demasiado y volver a lo tuyo con energía.
“Dame algo que me dé vitalidad para volver a trabajar.”
Te importa la calidad del ingrediente y que sea de estación. Y lo que te gusta, llevártelo a casa.
“¿En qué me ayuda este plato? ¿Puedo llevar este alimento para mi casa?”
La comida por un lado; el café, los batidos y el market por el otro. Se lee más rápido y encontrás antes lo que buscás.
La carta que cuenta la propuesta nutricional.
Una carta más dinámica, para todos los días.
Un salón para sentarse sin apuro, trabajar un rato o encontrarse con alguien. Y si no hay tiempo, todo sale para llevar: los bowls y los cups, en vaso cerrado con faja de seguridad; las comidas completas, en bandeja con tapa.
La idea es simple: que abrir la heladera un miércoles a la noche no sea el momento en que se cae todo lo que venías sosteniendo.
Y si lo encontrás en tu plato, te lo podés llevar del market. Es la segunda parte del local: una selección de productos elegidos por Diego, en el mismo lugar donde comés.
El producto del market se puede abrir y disfrutar en el bar, igual que un plato de la carta.
El mismo producto, para comprar y sumar a tu despensa, en su packaging original o en bolsa kraft.
Detrás de cada plato hay un profesional, no una tendencia de Instagram.
Cada plato tiene un objetivo real, y la carta está ordenada por ellos.
No hay secretos: si algo de la carta te gustó, seguramente lo puedas llevar a tu casa desde el market.
No hay recetas mágicas: hay productos buenos y bien preparados.
En lo simple está lo bello, y también lo nutritivo.
Lic. Diego Sívori
Que la nutrición no tiene por qué ser complicada, restrictiva ni aburrida. Que se puede comer rico y nutrirse mejor en el mismo plato, un día cualquiera, sin tantas vueltas.
Por eso cocinamos con ingredientes de estación, combinados con criterio e inteligencia nutricional, para acompañar objetivos concretos: rendir, recuperarte, vivir más y mejor, sentirte bien.
En lo simple está lo bello, y también lo nutritivo.
Comer mejor, puede ser fácil.Acompañamos tu mejor versión.
Pegado a Biowellness, que está en el 530. Se puede venir solo al bar sin tener nada que ver con el centro, y también se puede terminar una sesión y cruzar a almorzar.